Delicioso rodaballo con patatas y calabaza al horno
El rodaballo es un pescado muy versátil que se puede preparar de diversas maneras. En esta receta, lo combinaremos con patatas y calabaza, creando un plato sabroso y reconfortante. Ideal para una comida en familia o con amigos.
Ingredientes (para 2-4 raciones)
- 2 filetes de rodaballo
- 3 patatas medianas
- 1/2 calabaza cacahuete
- 2 tomates medianos
- 5 barras de pan 51% integral
- Aceite de oliva (al gusto)
- Sal (al gusto)
- Agua (la necesaria)
Paso a paso
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Preparar las verduras: Lavar las patatas y la calabaza. Pelar las patatas y cortarlas en rodajas finas. La calabaza se puede cortar en cubos pequeños.
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Hervir las patatas: En una olla, añadir agua y sal al gusto. Cocinar las rodajas de patata durante unos 10 minutos, hasta que estén tiernas pero no deshechas. Escurrir y reservar.
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Preparar el rodaballo: En una bandeja para hornear, colocar los filetes de rodaballo. Añadir un chorrito de aceite de oliva y salpimentar al gusto.
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Añadir la calabaza: Distribuir los cubos de calabaza alrededor del rodaballo en la bandeja, asegurando que se mezclen bien con el aceite y la sal.
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Hornear: Precalentar el horno a 180°C. Hornear el rodaballo y la calabaza durante unos 15-20 minutos, o hasta que el pescado esté cocido y la calabaza tierna.
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Preparar los tomates: Mientras se hornean los demás ingredientes, lavar los tomates y cortarlos en rodajas. Reservar.
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Montar el plato: En un plato, colocar una base de rodajas de patata, añadir el rodaballo y la calabaza, y adornar con las rodajas de tomate.
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Servir con pan: Acompañar con las barras de pan integral, que se pueden servir enteras o cortadas en trozos.
Consejos/variantes
- Se puede añadir hierbas frescas o especias al gusto para dar más sabor al rodaballo.
- Si se desea, el tomate se puede asar junto con el rodaballo para intensificar su sabor.
- Para una presentación diferente, se pueden hacer purés de calabaza y patata en lugar de servirlas en rodajas.
Nota de conservación
Este plato se puede conservar en la nevera durante 1-2 días en un recipiente hermético. Se recomienda consumirlo caliente, por lo que es mejor recalentar antes de servir.
